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¿Cómo cambiarán las oficinas después del COVID-19?


U. Cal Irvine (Foto: NYT)

Xavier Iturbide Godínez CEO, Investus Capital Partners


Muchas cosas van a cambiar en todo el mundo después de la pandemia que vivimos este 2020. Las relaciones interpersonales como las conocíamos quizá no volverán a la normalidad, al menos en algunos años. El Real Estate no es distinto y es quizá una de las industrias que mayores cambios sufrirá a posteriori.


Los desarrolladores, diseñadores e inmobiliarios deberán adaptarse a estos cambios, y tendrán éxito en la medida que sepan adaptar los espacios existentes o diseñar los nuevos con estas recomendaciones en la mente.


Aquí diez de las costumbres que creo que se despedirán de los lugares de trabajo en los siguientes años y otras que llegaron para quedarse:

1. Adiós a la planta libre



En los años de la posguerra, y la llegada del Estilo Internacional, los edificios oficina cambiaron. Los avances ingenieriles permitieron separar las oficinas de las ventanas con la invención de la luz fluorescente y el aire acondicionado, y por lo tanto las plantas crecieron. Se pusieron de moda las plantas libres, grandes espacios libres de columnas y de separaciones en donde se eliminaron las oficinas privadas y se impulsó un esquema donde todos los trabajadores compartían el mismo espacio. Esto supuestamente daba una sensación de colectivismo, cooperación y promovía la comunicación entre los empleados, en un intento de democratización del espacio corporativo. Sin embargo a través de los años se ha descubierto que las plantas libres inhiben la producción individual, distraen a los empleados y el ruido y movimiento provocan un ambiente de ansiedad y estrés.[i] [ii] Adicionalmente, el constante contacto entre todos los trabajadores hace más fácil la propagación de enfermedades, se produce un gasto mayor en aire acondicionado y luz pues las oficinas no tienen que estar cerca de las ventanas. El Covid-19 fue su tiro de gracia.

2. Adiós a las juntas presenciales innecesarias

Todos conocemos a ese personaje que para hasta decir buenos días convoca una junta.

Aunque los servicios de videoconferencia existen desde hace mucho tiempo, no fue sino hasta principios de este año que la gran mayoría de las personas comenzaron a utilizarlos de forma regular. Esta tendencia no irá a ningún lado y al contrario, provocará que muchas juntas presenciales que pudieron resolverse con una llamada ahora se conviertan en videoconferencias.


3. Adiós a los grandes comedores corporativos



Muchas de las grandes corporaciones tienen como prestación darle de comer a sus empleados en grandes comedores, lo que resuelve muchos problemas para la fuerza laboral. Hoy sin embargo, nuevos esquemas se tendrán que llevar a cabo como la división de los espacios para comer en partes más pequeñas o diferentes horarios de comida, lo que hará que esto se reduzcan tamaño, disminuyendo la posibilidad de contagios masivos entre los empleados.


4. Adiós a las cafeteras comunitarias

Son famosos los chismes del Coffee Break en la oficina. Aquí es donde muchos empleados iban a tomarse sus cinco minutos de respiro mientras se preparaban un café y se enteraban de los chismes más recientes de la fuerza laboral. Esto por supuesto también es un foco de infección debido a vajilla y cubiertos que se comparten para la preparación del café, lo que nos pone a pensar que es muy posible que esta costumbre, si no se elimina, cambie radicalmente.


5. El comercio electrónico ya es regla

Antes de la pandemia en México ya había mucha gente muy acostumbrada a comprar por internet. Ahora gracias al tema del aislamiento social y el confinamiento, prácticamente todo el mundo se volcó a las compras en línea hasta para los productos más básicos como comida y ropa. A partir de ahora, cualquier negocio que no esté comercializando sus productos en línea está obsoleto.


6. Bienvenidos los showroom de ventas privados



Todavía hay muchos negocios en los que se necesita asistir físicamente a la tienda para comprar. Y fuera de las baratas de las marcas de ropa de moda, no hay necesidad de compartir con otras 100 personas una sala de ventas. Es posible que algunas industrias comiencen a dar citas privadas para visitar sus espacios de venta, una costumbre que antes sólo las grandes marcas de lujo organizaban para sus mejores clientes.


7. Bienvenidos los despachos privados



Como consecuencia del deceso de la planta libre, veremos el nacimiento, o más bien dicho el renacimiento de los despachos privados en las oficinas. Antes de la Segunda Guerra Mundial, la gran mayoría de los edificios de oficinas se dividían en pequeños despachos separados con muro y puerta. Hoy en día esta tendencia seguirá con algunos ligeros cambios, por ejemplo oficinas grupales para cuatro o cinco miembros del mismo equipo, salas de juntas pequeñas para dos o tres personas o despachos individuales para los niveles medios y altos y que además de qué mantendrán al personal separado de otros evitando focos de infección, se ha comprobado que mejoran la producción al disminuir las distracciones visuales y auditivas.


8. Bienvenidas las cafeteras individuales

Ya comentamos el punto de la cafetera grupal, ahora todos vayan por su maquinita de espresso para el escritorio porque esta tendencia llegó para quedarse.


9. Bienvenidas las comidas en nuestro escritorio

Si bien los comedores masivos eran un estándar sobre todo para los grandes corporativos, las cosas tendrá que cambiar: por ejemplo se pueden implementar pequeños comedores para grupos reducidos, con periqueras individuales o barras en donde cada quien lleve su comida y la tome en un espacio en sana distancia con los compañeros.


10. Bienvenidas las videoconferencias diarias

Las reuniones con los abogados externos, contadores, revisiones de avances de proyectos y otras juntas con frecuencia diaria o semanal ya no será necesario tenerlas físicamente. Existen muchos programas electrónicos que son tan fáciles de usar que hasta un niño de cinco años lo puede hacer. (Han oído hablar de House Party?)


11. Bienvenidos los estacionamientos masivos de bicicletas



La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, ha aprovechado[iii] que durante la cuarentena las calles de su ciudad están vacías para implementar un modelo de urbanismo que ella ya venía promoviendo desde años atrás: la implementación masiva de carriles para bicicletas. Si bien el transporte masivo como el metro, tranvía, y autobús sigue siendo el más eficiente y predilecto por la mayoría de los ciudadanos de las grandes urbes del mundo, el uso de la bicicleta ha llegado para quedarse. El hecho de ir solo, ahorrando combustible, respirando el aire fresco y haciendo ejercicio al mismo tiempo lo hace el transporte ideal, siempre y cuando las condiciones de seguridad sean las adecuadas, y por eso veremos mucha gente más llegando a trabajar en bicicleta. Eso traerá otros problemas y debería de traer otras soluciones, como regaderas y vestidores en los edificios para llegar fresco al escritorio.

[i] https://www.washingtonpost.com/business/2018/07/18/open-office-plans-are-bad-you-thought/ [ii] https://www.forbes.com/sites/stephaniesarkis/2019/01/27/how-your-open-plan-office-is-killing-your-privacy-and-safety/#4d831d564e99 [iii] https://edition.cnn.com/travel/article/paris-changes-for-future/index.html

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